La educación en el México Independiente

 Unidad 3.
Historia de la educación en México. 

 DE 1821 A 1857. DEL MÉXICO INDEPENDIENTE A LA CONSTITUCIÓN DE 1857

 México Independiente hubo que instituirse como Imperio conformé los Tratados de Córdoba que, a su vez, representaban el espíritu del Plan de Iguala propuesto por Agustín de Iturbide. Así, a unos cuantos días del triunfo independentista y en aras de instaurar al Estado como monarquía constitucional moderada, la Provisional Gubernativa, en su sesión del 22 de octubre de 1821, analizó la posibilidad de reformar el sistema fiscal de la nueva nación. Sin embargo, ningún cambio fue propuesto, pues de acuerdo al artículo 14 de los Tratados de Córdoba, dicha Junta sólo discutiría los problemas más urgentes, y la forma administrativa del erario del nuevo país no era una ellas.


El liberalismo español marcó un precedente en abril de 1820, mediante un edicto real que prescribía la instrucción cívica a partir de la enseñanza de la Constitución liberal de 1812, restablecida en marzo de aquel año. Así, los profesores utilizaron la carta magna como libro de texto para enseñar a leer y escribir. Este edicto llegó a la Nueva España en agosto, de modo que, en todo el reino español, se formó a los niños en torno a los valores políticos liberales.

Consumada la independencia en 1821, el gobierno imperial de Agustín de Iturbide también procuró la formación de los nuevos ciudadanos mexicanos: mantuvo las escuelas existentes y mandó hacer un catecismo político. Con el establecimiento del régimen republicano en 1824, en el artículo quinto de la Constitución política se delegó a los estados el fomento de la educación.

En 1823, como ministro de la junta de gobierno, Lucas Alamán hizo públicas sus ideas educativas en la Memoria del Ministerio de Relaciones Interiores y Exteriores de 1823, que expuso de nuevo en 1830 durante la presidencia de Anastasio Bustamante, añadiendo que no se podían implementar por el sistema federal y que era necesario conservar los rasgos, instituciones, relaciones y características de la sociedad colonial que habían permitido su funcionamiento armónico.

En 1833, la primera generación de liberales mexicanos emprendió una importante reforma educativa que coincidía en buena medida con las ideas de los conservadores. Por medio del decreto del 19 de octubre de ese año crearon la Dirección General de Instrucción Pública, que pretendía establecer una dependencia gubernamental a nivel nacional que organizara y supervisara la enseñanza. Así, liberales y conservadores apoyaron el sistema lancasteriano, hicieron hincapié en la educación cívica y la doctrina cristiana, y promovieron la creación de escuelas normales.



En 1857, solo 11 % de la población en edad escolar asistía a la escuela. Dos años después, durante la Guerra de Reforma, el presidente Benito Juárez, por medio del manifiesto a la nación del 7 de julio de 1859, estableció que el gobierno liberal de la República procuraría que aumentara el número de establecimientos de educación primaria gratuitos, pues estaba convencido de que, mediante la instrucción, los pueblos podían alcanzar la prosperidad. Añadía que su gobierno “promovería y fomentaría la publicación y circulación de manuales sencillos y claros sobre los derechos y obligaciones del hombre en sociedad”.

Tras el fin del Segundo Imperio, el 2 de diciembre de 1867 el gobierno juarista expidió la Ley de Instrucción Pública, que estableció en el Distrito y Territorios la educación primaria gratuita para pobres y obligatoria para todos los niños mayores de cinco años; suprimió la enseñanza de la religión e incluyó el estudio de rudimentos de historia y geografía. Esa ley creó también la Escuela Nacional Preparatoria.



Las escuelas.

Durante el siglo XIX hubo una importante diversidad de escuelas, muchas creadas durante el Virreinato, como las que funcionaban en los pueblos de indios, que contaban con un profesor laico designado por la autoridad regional y eran costeadas por las cajas de comunidad. En ellas se enseñaba a leer y escribir, la doctrina cristiana y, en algunas ocasiones, aritmética y música. Con el paso del tiempo y las políticas liberales que pretendían la asimilación de los indígenas, fueron desapareciendo y a estos se les integró en las demás escuelas.

De igual forma, las escuelas parroquiales o conventuales tenían su origen en el periodo novohispano, en el cual se les conoció como “escuelas pías” por ser gratuitas y admitir a estudiantes sin distinción étnica. Se encontraban adjuntas a alguna parroquia o convento que costeaba el salario del profesor, quien enseñaba lectura, escritura, doctrina cristiana y matemáticas en un nivel elemental. Cabe decir que el gremio de maestros protestó en varias ocasiones porque dichos profesores ejercían sin ser evaluados.

Las escuelas municipales eran muy similares, con la diferencia de que las costeaba el ayuntamiento. El de Ciudad de México abrió la primera en 1786: una escuela amiga municipal que ofrecía un buen salario a sus profesores. Al poco tiempo de erigirse la nación independiente y tras adoptar el sistema republicano de gobierno, el ayuntamiento abrió otras tres escuelas en 1825, 1827 y 1829, respectivamente.





Educación y globalización

El presente ensayo se basa en un análisis de la nueva realidad educativa condicionada por los fenómenos globalizadores de nuestro tiempo, dejando en claro la importancia de los efectos recíprocos entre la cultura y la escuela, tanto en el marco de la globalización como en los cambios de las necesidades y expectativas de la sociedad civil.
El tema se expone en incisos principales (numerales), tales como caracterización de los sistemas educativos, Latinoamérica en el contexto de la globalización, los efectos de este proceso en la edu cación Latinoamericana y la modernización educativa, entre otros.
La globalización es una de las tendencias muy significativas en los actuales tiempos, y se define como el proceso de desnacionalización
de los mercados, las leyes y la política en el sentido de interrelacionar pueblos e individuos por el bien común. El proceso ha logrado penetrar la mayoría de las dimensiones de las sociedades de los países involucrados, modificando así sus economías, culturas y educación, principalmente. La mundialización impone desafíos como la inversión en la educación, lo que implica reformar y privatizar los sistemas educativos nacionales, tal como lo hizo México, La Argentina y otros países.
El objetivo fundamental del presente ensayo es el de analizar el desarrollo que ha mostrado la globalización en las sociedades Latinoamericanas, principalmente en el campo de la educación, y como hipótesis se establece que este proceso no ha tenido beneficios sobre los sistemas educativos nacionales.



ANÁLISIS DE LA DINÁMICA SOCIEDAD EDUCACIÓN EN UN CONTEXTO.

GLOBAL Y REGIONAL 

Se dice que el hombre es un ser social por naturaleza. Entonces una sociedad está conformada por las personas y todas sus interactuaciones, siendo estas últimas las que dan origen a varios grupos, como el educativo, el cual constituye uno de los ejes transversales del desarrollo de una socie dad. La educación está altamente ligada al bienestar y calidad de vida de los miembros de una socie- dad; y la historia, desarrollo y dinámica de aquella está condicionada grandemente a los cambios que presenten los valores de la sociedad en cuestión. En todo caso, la educación constituye la base del progreso de cualquier sociedad.
En un contexto regional, la sociedad se mueve y evoluciona en la medida que lo hacen sus miembros; y cuando estos tiene una elevada formación entonces la sociedad va a llegar a mejores soluciones económicas y de convivencia. No puede existir una buena sociedad sino existe una buena educación; ambas, sociedad y educación, forman el carácter de la persona. Así, sociedad y educación conforman un dúo altamente correlacionado y dinámico: el cambio de uno conlleva al cambio del otro, y en igual dirección. En un contexto global, dentro de muchas sociedades se observa que las cosas ya no funcionan como antes; que las realidades conocidas han sido sustituidas por otras, en las que las personas no saben muy bien cómo desenvolverse, y que este mismo sentimiento de desconcierto toca y afecta, entre otros, a la educación de hoy, todo como producto del proceso de globalización. En los últimos veinte años, los vientos de cambios sociales, políticos y económicos han originado un panorama social distinto, en donde casi todos los elementos han sido modificados. Esta dinámica de cambio social hace que también veamos a nuestro sistema educativo desde una perspectiva distinta; por ejemplo, en todos los países europeos se han diseñado nuevas reformas para lograr una enseñanza de calidad que este a tono con tales cambios.


CARACTERIZACIÓN DE LOS SISTEMAS EDUCATIVOS.

PROSPECTIVA Los primeros sistemas educativos surgieron en la segunda mitad del siglo XIX en diversos países europeos y en Estados Unidos de América. En sí, un sistema educativo se caracteriza por estar presente a lo largo de la vida de formación de los individuos que forman una sociedad, y se organiza en niveles, tales como: preescolar, primaria (de carácter obligatorio en la mayoría de los países), secundaria y superior.
Un sistema educativo posee una serie de rasgos, atributos o características específicas, tales como organización, estructura propia, currículum, recursos, medios sociales de apoyo, etc. En la actualidad existen varios tipos de sistemas educativos, siendo los más ejercidos el sistema educativo nacional o gubernamental, el privado, el chárter y el comunitario (estado-comunidad), pudiendo existir en cada país uno, varios o todos ellos.
Los sistemas educativos imperantes en
Latinoamérica son el gubernamental y el privado. El primer sistema es implementado y sostenido con fondos provenientes del gobierno o estado de cada país; en el segundo caso, el sistema recibe fondos provenientes de particulares (mensualidades), y es mejor conocido como educación privada. En EE.UU se ejercen todos los precedentes sistemas.
El sistema educativo nacional es diseñado, implementado y sostenido por el gobierno central de cada país, siendo sus atributos más sobresalientes el hecho de que los servicios de educación ofrecidos son gratuitos, obligatorio (primaria) y de buena calidad; sin embargo, esta calidad esta des -mejorando por el hecho de las continuas huelgas magisteriales que se presentan, por lo general, en países Latinoamericanos. Además,
el presupuesto para estos sistemas educativos no se incrementa significativamente conforme pasan los años, o bien se presenta carencia de educadores y de centros de especialización magisterial. También existen intentos de privatizar este tipo de sistema por parte de sectores como la empresa privada, que es el caso de los países centroamericanos. El sistema es bueno, pero necesita urgentemente mejoras en su organización y presupuesto, principalmente, y desligarlo del vaivén político.
El sistema educativo privado es subvencionado por las personas encargadas de los educandos, mediante cuotas mensuales, y/o por entidades que ofrecen becas escolares. Este sistema compite con el anterior y, a decir verdad, lo está aventajando, dado que el periodo escolar efectivo se cum ple en la mayoría de los casos, y la calidad de la educación ofrecida mejora con el pasar del tiempo; además, las autoridades de los centros educativos de este sistema son más exigentes en cuanto al currículo de sus educadores, la disciplina del educando, el cumplimiento de los programas o contenidos de aprendizaje, etc.; sin embargo, este sistema es supervisado por las autoridades del sistema educativo nacional.



LATINOAMÉRICA EN EL CONTEXTO DE LA GLOBALIZACIÓN

A este tiempo, el proceso de globalización ha llegado a la mayoría de países, regiones y continentes de nuestro planeta, entrando a Latinoamérica con la presencia de las transnacionales, principalmente bananeras y mineras, desde el siglo pasado; y logro afianzarse en el mundo con la caída del comunismo y de la guerra fría. La globalización ha traído efectos positivos y consecuencias rechazables; ha funcionado en forma excelente como concepto y proceso en los países hispanos, pero no así al momento de repartición de oportunidades y beneficios, quizá porque hemos sido por siglos tan solo una fuente de recursos naturales, mano de obra, y, hoy en día, una sociedad de consumo; y porque, además, nuestros modelos de producción y comercialización son raquíticos y obsoletos, tanto así que no han podido detener el índice de pobreza.                                                            Ha decir verdad, estos países no han realizado reestructuraciones significativas en las bases de sus dimensiones económica, social, tecnológica, cultural, etc., y por lo tanto nunca han estado preparadas para competir parejamente en este proceso, tal como sucede con los países europeos.



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